Marujeando con las vecinas
Desde que mi dueña está en paro se pasa las mañanas conmigo en casa y no puedo escaparme a pendonear, así que he de conformarme con hablar con mis amigas a través de la ventana.
La niña tonta que creció con Barrio Sésamo se hace mayor.
Desde que mi dueña está en paro se pasa las mañanas conmigo en casa y no puedo escaparme a pendonear, así que he de conformarme con hablar con mis amigas a través de la ventana.
-Hola soy Loli...
- ¡Hoooola Looooli!
-... Y llevo dos semanas sin trabajar.
-Oooooh!
Suena a terapia de grupo, y esque casi casi es lo que merezco. Llevo dos semanas sin trabajar, y aunque he de reconocer que no me sienta nada mal, no sé que hacer con la mitad de mi tiempo. Me siento culpable por no "hacer nada". Supongo que es así como nos ha educado la sociedad, a ser hormiguitas útiles que ganen dinero a cambio de tiempo. Pero, ¿y cuándo esto no es así?
Tengo por delante todo el tiempo del mundo y el paro suficiente para seguir viviendo dignamente durante seis meses, pero ningún motivo para madrugar ni obligaciones a la vista.
Cuando trabajamos soñamos con las vacaciones, y hacemos mil proyectos para el tiempo libre. Yo ahora tengo todo el tiempo del mundo y no sé ni por dónde empezar.
Bueno, voy a intentarlo:
Me gustaría hacer algún voluntariado con niños, empezar yoga y seguir aprendiendo clown.
Y el resto del tiempo... Cocinar, frikear por internet, leer, pasear, estudiar...
¿Por qué no?
A por ello.
No hay más que feos.
Mi nacionalismo Castellonense ha sido ultrajado cuando me he empadronado en esta tierra ( en la que hay más gente que personas, la densidad demográfica más alta de España) a cambio de unos cochinos €uros de paro.
Todo esto sin poder almorzar una misera coca de tomate que me aliviara un poco las penas, nada de eso, he tenido que conformarme con un carísisisimo Cacaolat.
Aissss, qué malo es esto de ser pobre!
Después de dos meses sufriendo acoso laboral, encima!, han decidido echarme.
Así que nos encontramos por primera vez al primer teleñeco en paro de la historia, y eso que el pobre ni siquiera sabe que es eso!
Señoras y señores, la crisis ha llegado a Barrio Sésamo.
¿La culpa? Probablemente del gobierno, como siempre.
Tinoninoninonino tinonino ninoní...
Iría a la tienda a trabajar como si tal cosa, pediría a almacén 500 unidades del juguete más absurdo (para que inunde la tienda sin venderse jamás) que a mi enferma cabecita tocada por la lotería se le ocurriese y acto seguido entraría al despacho bailando, me subiría a la mesa y sin mediar palabra continuaría este baile estupendo hasta la puerta de salida rodeada de los aplausos de mis compañeros.
Me he dormido pensando en esto y me he despertado con pesadillas. Ni en sueños me permito ser un poco malvada! Cagonlamarsaladahombreya!!!
Pues eso, es su día y hay que celebrarlo como merece.
¡Ole Paca!